LAS 3 P
- 28 abr
- 4 Min. de lectura
Emprender es una montaña rusa emocional diaria, tienes días de euforia al cerrar un negocio y crees que puedes con todo, en ese momento eres el ser más positivo que conocerás pero hay otros días en que te preguntas si es mejor cerrar y conseguir un trabajo de 8 a 6 pm, hoy vamos a dar la visión más honesta de lo que se siente y se vive cuando se construye algo propio y vamos hablar de esos días en que no quieres hacerlo más.
Cuando tenemos una idea de negocio, tenemos muchas creencias sobre lo que es emprender y ser empresario. Ahora que está de moda el emprendimiento, creo que debemos tener mucho respeto sobre esta decisión y realmente esto no es para todo el mundo. Mi mundo un poco complejo dentro del agro, dedicada desde muy joven a los cafetales y del restaurante CHABOLA, por un lado trabajamos al ritmo de la tierra, de la paciencia, de la esperanza, dependemos del clima, de plagas, de seguridad, de subidas y bajadas del dólar, de la inestabilidad de los mercados, día a día vivimos con estas y más condiciones que afectan el mercado del café y la vida del campo. Por otra parte, el mundo del restaurante, trabajamos al revés del resto del mundo, un domingo puede convertirse en un día más de la semana y el día de descanso puede ser un martes, un miércoles, las fechas especiales y temporadas, para nosotros significa, la época de más trabajo.
Esto lo escribo con un inmenso agradecimiento por todo lo que hemos logrado al lado de las personas que me acompañan día a día en nuestra labor, y que el esfuerzo ha valido la pena. Pero quiero contarles lo que también se siente al otro lado donde aparece la frustración, donde la pregunta que nos acompaña: si seré capaz con esto, desde la soledad de emprender desde ahí les quiero hablar.
Empecemos por varios puntos:
ESPECTATIVA / REALIDAD
* Expectativa: Seré mi propio jefe y tendré tiempo libre para todo.
* Realidad: Tienes múltiples jefes y para los que no hemos sido muy organizados, ese múltiple jefe eres tú mismo, tienes que conocer cada detalle y cada paso, y asimismo, están tus clientes, tus plazos, tus facturas y a la hora de la verdad trabajas más horas que nadie.
* Expectativa: Seré rico en seis meses, mi proyecto es único, la motivación a flor de piel.
* Realidad: Los primeros años suelen ser un proceso de inversión, de conseguir financiamiento, de enfrentarte al mundo, una realidad completamente diferentes a tus pensamientos y a la teoría, te enfrentas a la práctica, al error, al aprendizaje constante, y acá el orden será tu mejor amigo, si no lo es podemos quebrar sin antes ver la luz de la rentabilidad.
Hoy ya no quiero ser emprendedor, por qué sentimos esto.
Hay días en que nos levantamos sintiendo esto y no hay avergonzarse de sentir ganas de tirar la toalla. Es una respuesta normal a la presión, al agotamiento, al cansancio físico y mental que vivimos.
Cuando tú eres líder, la soledad es el “ser” que más te acompaña, la decisiones difíciles están sobre tus hombros y muchas veces no sabes cómo resolverlo , ni sabes la manera o forma correcta de resolverlo, en este punto, tu mente empieza a jugar y generar dudas de ti mismo, y me he dado cuenta, que los como seres humanos funcionamos mejor en momento de presión y desesperanza, así es como lograrás cosas increíbles que en tu vida pensarías que pasaría pero el síndrome del impostor se sienta en tu sala y a veces dura varios días de visita.
La Verdadera Resiliencia: Seguir cuando quieres parar.
El emprender no es para quienes buscan resultados rápidos, sino para quienes están dispuestos a corregir e insistir. Yo lo llamo el reto de las 3 P (PASION, PERSEVERANCIA Y PACIENCIA).
Si algo no funciona, cambia de estrategia, siempre existen mil puertas abiertas, date permiso de sentir, de descansar, de dormir un poco más, de salir a caminar, de leer, de ver una película, créeme que no es tiempo perdido, tu cuerpo lo necesita y te lo pide a gritos.
Aprendamos a escucharnos, a escuchar nuestros proyectos que nos necesitan vivos, conscientes y felices.
Cuando estamos en esos momentos difíciles que no sabes que hacer y solo llenas tu mente de más ideas que encuentras en redes sociales, recuerda tu propósito, recuerda la gente que está a tu lado, las personas que trabajan junto a ti, ahí están las respuestas, créeme siempre están ahí.
Celebrar nuestras pequeñas victorias le dan mucha satisfacción a nuestra alma y nuestro mente, nos hacen sentir vivos, llenos de esperanza, nos lleva a dar un respiro y un abrazo de triunfo, sé que queremos más de lo que logramos, es natural en los seres humanos y más en los seres empresarios, pero tranquilo, ese es solo el inicio.
Cuándo cerrar y cuándo Seguir
A veces, cerrar un negocio no es un fracaso, desde mi experiencia, he cerrado 5 negocios, aquí no se acaba la vida y tampoco eres un fracasado, sino más bien, es una reorientación inteligente, a veces luchamos contra la corriente para salvar nuestros negocios o ideas en nuestros proyectos que no son rentables que nos enseñan que debemos tener orden, estrategia y un objetivo claro para lograr nuestro propósito y después puede que esa idea pueda salir a la luz y vuelve este blog la palabra ORDEN. Para mí, que soy tan desordenada y que mi mente va a mil por hora, esta palabra me ha ayudado a guiar el norte y se vayan consiguiendo logros poco a poco, a veces no vamos a tener ganas de seguir, pero si nuestra pasión que late por nuestra alma.
Este escrito está dedicado a todos los emprendedores y a los que quieren serlo.
¿Te has sentido así alguna vez? Cuéntame cuál es tu estrategia para no tirar la toalla y continuar con tu sueño.
CHABOLA con toda el alma



Comentarios